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LENGUA ESPAÑOLA: NORMA Y USO

Blog de la asignatura de Lengua española: norma y uso. 1º de Periodismo (grupo 3) y Comunicación Audiovisual (grupo 1). Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.

23 Noviembre 2009

Muñoz Molina en Hoy por hoy

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17 Junio 2007

Advertir (de) que: debate entre Álex Grijelmo y Ana María Vigara

Por si estáis estudiando el verbo (advertir [de que) para el examen, como deberíais estar haciendo (no voy a ser yo la única que trabaje en domingo), os copio un enlace interesante sobre un artículo en línea de la profesora Ana María Vigara Tauste y la respuesta de Álex Grijelmo, el redactor del Libro de estilo de El País.

http://www.ucm.es/info/especulo/cajetin/adverti1.html

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16 Junio 2007

Avisos para el período no lectivo

Durante la semana previa al examen parcial de junio, mis horas de consulta serán el lunes 18 y el miércoles 20 de 9.00 a 14.00 horas.

El examen del grupo de Periodismo del día 22 de junio es de 8.30 a 11.30 en las aulas de la tercera planta. En el mismo sitio, pero de 11.30 a 14.30 será el examen del grupo de Comunicación Audiovisual.

Las notas de estos parciales se publicarán a partir del día 25 y la revisión de los exámenes será durante esa semana en horario de tarde. En cuanto estén listas las calificaciones, se especificarán exactamente los días y las horas de revisión.

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8 Junio 2007

"Fuera" y "fuese"

Estoy revisando los artículos sobre "Hoy empieza todo" que me habéis
ido entregando y me encuentro con que Antonio comenta el siguiente
error:

"El que fuera director de títulos como 'La hija de D'Artagnan' y
'Capitán Conan', Bertrand Tavernier, nos regala 'Hoy empieza todo'"

con las siguientes palabras:

"En este fallo apreciamos las formas de pasado en -ra. Suele aparecer
en oraciones subordinadas de relativo, y aunque no sea el caso, también
podemos verlo tras la conjunción termporal "desde que". La opinión de
los gramáticos sobre el uso de las formas en -ra en sustitución de
formas del pasado de indicativo es unánime. Como señalan Guillergo Rojo
y Alexandre Veiga en la GDLE (Gramática descriptiva de la lengua española).
es ima fpr,a de baka cañodad. àra mada ciñta- Gçomez Toprrego califica
de "pedante y arcaica" la forma en -ra así usada. 'Fuera' es
incorrecto, además, porque tiene sentido de pretérito perfecto simple.
Como seguimos la norma culta, utilizaremos "fuese" en lugar de "fuera":

*El que fuera director de títulos como...

El que fuese director de títulos como..."

Hasta aquí el comentario de Antonio, que está bien hasta que habla de
la forma 'fuese'. Por si alguien más se ha hecho el mismo lío que este
compañero, habrá que hacer una aclaración.

En español, la forma verbal que termina en -ra (cantara, viniera,
supiera, o fuera, como en este caso) es normalmente la forma para el
imperfecto de subjuntivo. Sin embargo, este valor es completamente
diferente al que poseía en latín, donde formaba parte del modo
indicativo y su valor temporal no era el de imperfecto, sino el de
pluscuamperfecto. Por esta razón, la traducción al espeñol de la forma
'amaveram', si la encontramos en un texto escrito en latín, tendría que
ser 'había amado', ya que nuestra lengua expresa el pluscuamperfecto de
indicativo mediante la perífrasis constituida por el auxiliar 'haber'
en imperfecto y el participio.

Como imperfecto de subjuntivo, esta forma suele aparecer en oraciones subordinadas como "Te dije que vinieras".

Ahora bien, en ocasiones, sobre todo en los medios de comunicación, la
forma en -ra se utiliza con su valor etimológico de pluscuamperfecto de
indicativo. Éste sería el caso de ejemplos como:
"Ayer por la mañana falleció en su domicilio de Madrid el que en tiempos de Adolfo Suárez fuera secretario de Estado de Interior".
En este ejemplo, la forma 'fuera' se interpreta como 'había sido'. Sabemos que posee valor de pluscuamperfecto porque se refiere a un hecho anterior a otro hecho del pasado, expresado en pretérito perfecto simple por el verbo "falleció".
Este valor de pluscuamperfecto sólo lo posee la forma que termina en -ra, no su equivalente para el imperfecto de subjuntivo en -se, ya que esta segunda procede de la forma 'amavissem' en latín, que nunca tuvo valor de pluscuamperfecto. Por tanto, aunque se acepta el uso de 'fuera' por 'había sido', es incorrecto el empleo de 'fuese' en vez de 'había sido'.
Por último, el empleo de 'fuera' en sustitución de un tiempo del pasado no se restringe en la prensa a los casos en que tiene valor pluscuamperfecto, sino que también se utiliza en lugar de pretéritos perfectos simples, sobre todo en contextos como las oraciones de relativo y tras la conjunción "desde que". En esos casos, son incorrectas tanto "fuera" como "fuese". Eso es lo que ocurre en la oración que comenta Antonio. Por consiguiente, lo correcto no sería "El que fuese", sino "El que fue".

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8 Junio 2007

Cómo diferenciar entre concordancia y rección

Aunque ya estuvimos viendo en clase cuáles son las diferencias entre la concordancia y la rección, como José María me ha pedido que vuelva a poner algunos ejemplos en el blog, repetiré en parte algunas cosas que ya sabemos.
La concordancia y la rección son fenómenos lingüísticos que se asemejan por el hecho de que tanto una como otra relacionan ciertas palabras de la cadena hablada entre sí, de tal forma que, si dos palabras concuerdan entre sí en una misma oración, al cambiar los rasgos morfológicos (género y/o número) de una de ellas, estaríamos obligados a cambiar los mismos rasgos morfológicos de la otra. Del mismo modo, si una palabra está relacionada con otra de la misma oración por el mecanismo de rección, al cambiar ciertas características de la palabra rectora (la que rige a la otra y la obliga a ser de un determinado modo), estaríamos obligados a cambiar esa segunda palabra regida por una anterior.
Veámoslo con ejemplos:
La concordancia, que sirve para relacionar distintas palabras de un enunciado entre sí, con la función de facilitar que el oyente o el lector interpreten que también existe una relación semántica entre esas palabras, se manifiesta exclusivamente mediante la repetición de determinados rasgos morfológicos (contenidos en las desinencias morfológicas de las palabras variables: sustantivos, adjetivos, verbos, pronombres, determinativos, etc.) en las palabras que establecen la relación de concordancia.
Así, por ejemplo, el sustantivo y el adjetivo que forman parte de un mismo sintagma nominal están obligados a concordar entre sí en número y género. De esta forma, el hablante manifiesta que sustantivo y adjetivo están relacionados semánticamente, es decir, que el adjetivo nos informa de una cualidad de ese sustantivo y no de otro cualquiera que pueda aparecer en la oración. Y las marcas de la concordancia residen en los morfemas de género y número que se repiten tanto en el sustantivo como en el adjetivo:
El gato negro / La gata negra / Los gatos negros
Si el adjetivo 'negro' califica al sustantivo 'gato' ha de concordar con él en género (masculino) y (número) singular. Si decidimos cambiar el sustantivo en alguno de sus rasgos, por ejemplo, de género masculino a femenino, tanto el adjetivo 'negro' como el determinante 'el' han de transformarse en las formas correspondientes del femenino. Y lo mismo si el cambio afecta a los morfemas de número.
Cuando la concordancia se establece entre el sujeto y el verbo (con la función, normalmente, de indicar al oyente cuál es el agente de la acción que expresa el verbo, aunque no siempre el sujeto de una oración es el agente), la concordancia se establece mediante los rasgos de número y persona. Ya no se tiene en cuenta el género, puesto que no es un rasgo gramatical de la morfología del verbo.
Así, si quiero expresar que el gato negro se ha comido los restos del pescado, el verbo auxiliar 'haber' tiene que concordar con el sujeto en número singular y tercera persona, puesto que los sintagmas nominales no son pronombres ni de primera ni de segunda persona (que serían las otras dos opciones de morfología personal del verbo). Se puede detectar que se trata de un caso de concordancia porque al cambiar 'gato' de singular a 'plural' y decir 'os gatos', el verbo tiene que aparecer en plural.
Ahora bien, ¿cuándo nos encontramos ante un caso de rección, y no de concordancia? Ya hemos visto que la concordancia siempre exige que se repitan los mismos contenidos gramaticales (género, número, persona) en las palabras que concuerdan. Frente a esto, la rección relaciona palabras entre sí cuyas características morfológicas no coinciden. En la rección, el significado de una palabra exige unas determinadas características en otra palabra con la que está relacionada, pero no las mismas características morfológicas que posee la palabra rectora.
Por ejemplo, el verbo 'esperar', frente a verbos cuyo significado no es virtual ni apunta al futuro, como 'decir', rige o impone que cualquier verbo subordinado a él tenga modo subjuntivo:
Espero que venga.
Dice que viene.
El verbo 'decir', por el contrario, no rige nada parecido.
Como se ve, la aparición del verbo 'esperar' como verbo principal del que depende uno subordinado mediante una oración subordinada sustantiva que funciona como su complemento directo obliga a que ese verbo subordinado esté en subjuntivo, pero ese rasgo morfológico (de modo subjuntivo frente a modo indicativo) no es el mismo rasgo morfológico del verbo esperar, que está en indicativo. Las palabras relacionadas entre sí mediante rección no comparten los mismos morfemas de tiempo, modo, persona, etc., sino que una de ellas impone un cierto morfema en otra.
Otro ejemplo de rección: en las construcciones condicionales, si........., entonces............ ocurre lo siguiente: Si el verbo que va en la primera parte (prótasis), detrás de 'si', está en presente de indicativo, el verbo de la apódosis (la segunda parte de la oración, la que informa sobre las consecuencias de que se cumpla la condición que expresa la oración de 'si') también tiene que estar en modo indicativo. Si vienes, voy yo también. Si vienes tú, iré yo también. Sin embargo, si el primer verbo está en imperfecto de subjuntivo, es obligatorio que el segundo esté en condicional, luego, la aparición de un imperfecto de subjuntivo en la prótasis de una oración condicional rige la aparición del condicional en la apódosis: Si vinieras tú, yo también iría. La vinculación entre 'vinieras' e 'iría' es obligatoria, pero sus rasgos morfológicos con coinciden, así que se trata de rección, no de concordancia.
En el caso de la concordancia 'ad sensum', lo que ocurre es que el significado plural de ciertos sustantivos, por ejemplo los colectivos, se impone como rección a otras palabras, como los verbos, que, entonces, en vez de concordar mediante la repetición del rasgo de número con el sujeto gramatical, prefieren, por el sentido plural del sustantivo, ser regidos en plural:
La mayoría de los alumnos viene a clase regularmente.
La mayoría de los alumnos vienen a clase regularmente.
En la primera oración, 'mayoría', núcleo del sintagma nominal que funciona como sujeto, concuerda en singular con el verbo 'viene': se repite el mismo rasgo morfológico de singular, luego se trata de concordancia.
En la segunda oración, 'mayoría' es singular pero su significado colectivo parece regir la aparición del verbo en 'plural'. Se trata de un caso de concordancia 'ad sensum' o de rección.

No sé si ha quedado algo más claro. Si no, ya me lo diréis en algún comentario.

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6 Junio 2007

Modelo de respuesta para el examen

Como muchos de vosotros me habéis pedido que os dé un modelo de respuesta con vistas al examen, y no todos habéis podido asistir a la exposición que hicieron en la clase del grupo de Periodismo Julia y Marta, os copio la formulación que ellas dieron al comentario del siguiente ejemplo de uso del condicional, resaltado en negrita:


"Desde los orígenes del proyecto en 2004 los promotores apuntaron al sultán Al Qasami como principal mecenas de la futura mezquita de Sevilla. Al Qasimi ya hizo posible en 2003 la construcción de la mezquita del Albaicín, la primera construida en Granada desde 1492. Al Qasimi conoció entonces la paralización del proyecto y se ofreció a financiarlo en su totalidad y asistió a su inauguración. Además de con la de Bermejales, a la que el jeque aportaría alrededor de tres millones de euros, a Al Qasimi se le ha relacionado con los impulsores de la idea de construir la gran mezquita en Córdoba, proyecto al que el ayuntamiento que presida Rosa Aguilar (IU) no ha otorgado suelo público".

El verbo es el elemento más importante de la oración, pero esta importancia no es sólo sintáctica sino también comunicativa, como un elemento que canaliza nuestra expresión de los enunciados.

Junto a los significados léxicos que posee todo verbo, aparecen otros que lo caracterizan como clase de palabra: los contenidos gramaticales de tiempo, modo y aspecto, que no son más que manifestaciones del hablante sobre el discurso.

Con el tiempo del verbo, el hablante ordena y sitúa lo dicho respecto a un momento determinado que le sirve de referencia o respecto a otras referencias temporales explicitadas por el verbo de otro enunciado. Este diferente comportamiento del verbo llevó a Samuel Gili Gaya a distinguir entre tiempos absolutos (presente, pretérito y futuro) y tiempos relativos (imperfecto y todos los tiempos compuestos).

El tiempo está ligado a otra categoría gramatical que es el aspecto. En él, se entrecruzan los significados gramaticales y léxicos.

El significado gramatical se desprende del uso de los tiempos verbales y tiene que ver con el desarrollo de la acción verbal. Así, el aspecto será perfectivo cuando interese señalar el cumplimiento efectivo de la acción e imperfectivo cuando interese señalar su desarrollo sin que sea importante el comienzo o el final.

Existen verbos que poseen significados aspectuales que provienen de su contenido léxico a los que se les ha llamado aspecto léxico o modo de acción verbal. De modo que hay verbos cuyo lexema implica que la acción sea puntual: morir, saltar, abrir, entrar… mientras que otros por su significado se conciben como permanentes o durativos: estar, vivir, saber, ver, tener…

Gracias al aspecto el hablante puede marcar la delimitación de una acción y dejar así constancia de su término.

Pero también es importante la actitud o el compromiso del hablante con respecto a aquello que dice y esto lo permite una tercera categoría gramatical que es el modo verbal. Existen dos modos en función del compromiso del hablante. Cuando éste considera que lo dicho no sólo es verdad sino que lo concibe como “algo existente” y “objetivo”, entonces hablamos de modo indicativo. Pero cuando por el contrario, el hablante lo que quiere es suspender la aserción de lo dicho y presentar los hechos como mera posibilidad o conjetura, utilizará el modo subjuntivo.

Hemos visto hasta ahora que el verbo permite al hablante ordenar y presentar su mensaje en función de lo que quiera expresar. Pero no todo se deja a libertad del hablante sino que éste está condicionado por la situación comunicativa, de ahí que cada tipo de discurso exija unos usos verbales u otros. De este modo, los lingüistas E. Benveniste y H. Weinrich proponen una distinción entre dos actitudes discursivas: narrar (para el que se utilizarán los tiempos pretérito simple, imperfecto, condicional y pluscuamperfecto) y comentar u opinar (para el que se utilizarán los tiempos presente, perfecto compuesto y futuro).

No obstante, estos dos mundos “narrado” y “comentado” no tienen siempre una separación nítida. Así, hay casos en los que las formas verbales escapan de sus contextos prototípicos para insertarse en el que no les corresponde, funcionando como metáforas temporales o usos dislocados de los tiempos verbales. Se denominan así porque en estas situaciones las formas verbales esconden sus valores originarios (los gramaticales) y aparecen otros distintos y secundarios.

Este es el caso del condicional, que aunque sus usos rectos sean los siguientes:

a) Valor de futuro respecto de un pasado.

- Me comentó que jamás vendría a mi casa.

b) Valor de futuro respecto de una condición o hipótesis en un periodo condicional.
- Si vinieras, te lo daría.

También son muy frecuentes sus usos desviados de los que hablábamos antes:

a) Con valor modal de probabilidad.

- Estaría en casa, pero no me
abrió. (Por: probablemente estuviera en casa…)

b) Con valor condicional de cortesía en los ruegos o peticiones.

- ¿Le importaría dejarme las llaves del coche? (Por: déjeme las llaves…)

c) Con valor de condicional de sorpresa.

- ¡A quién se le ocurriría quitar de aquí los árboles!

En el caso del ejemplo que tenemos que comentar es un caso especial pues existen varias interpretaciones:

En primer lugar, se podría interpretar como un condicional de narración, si es que es cierto que “el jeque aportó alrededor de tres millones de euros”. El factor principal que determina el uso correcto de este condicional es la existencia previa de un pretérito perfecto, puesto que de este modo la forma condicional toma aspecto de narración y no de condición en el enunciado.

También podría interpretarse como condicional de rumor si consideramos que el jeque aún no ha aportado ese dinero. Este tipo de condicional se caracteriza por aparecer en enunciados de contextos dudosos, se emplea para lanzar una información que no está contrastada.

Ambos usos están prohibidos en los libros de estilo de losperiódicos, sobre todo el de rumor, ya que se considera que la información no está confirmada.

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30 Mayo 2007

Una escuela francesa sufre robos y desperfectos por parte de sus alumnos

Os copio la crónica de José Manuel, para que comentéis los problemas de norma que detectéis:

El centro escolar galo ha permanecido cerrado durante todo el día, mientras que sus empleados intentaban subsanar los múltiples desperfectos causados ayer.
Según fuentes cercanas a la investigación, serían jóvenes alumnos los que cometieron los destrozos en su propio centro educativo.
En declaraciones para este periódico, yo diría que algo desmesuradas, el ministro francés de educación dijo que "la culpa de tales actos bandálicos es del director del centro que no ha sabido parar los pies a los alumnos antes de que ocurrieran estas acciones".
Hubieron más ataques durante el día de ayer, lo que parece evidenciar una oleada de violencia estudiantil en las aulas francesas.

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29 Mayo 2007

Sobre el uso de "fuera" con sentido de pretérito perfecto simple

Antonio me expone una duda que le surge sobre cuándo se considera incorrecto utilizar "fuera" y/o "fuese" en español. Por si los demás tenéis la misma duda, aquí va una breve explicación:

Fuera es habitualmente imperfecto de subjuntivo. Como tal es equivalente a fuese y se utiliza en oraciones subordinadas tras un verbo que esté, por ejemplo, negado: No esperaba que fuera a venir tan pronto = No esperaba que fuese a venir tan pronto.

Sin embargo, en latín, la forma ‘amaveram’, de la que procede nuestro actual imperfecto de subjuntivo ‘amara’ era el pretérito pluscuamperfecto de indicativo y cuando se encuentra en un texto latino se traduce al español por ‘había amado’. Esa forma parece que cobró vitalidad (me refiero al uso del imperfecto de subjuntivo con su valor etimológico de pluscuamperfecto de indicativo) en el siglo XIX a partir de su uso en novelas de autores gallegos, por interferencia de su lengua materna (en gallego el pluscuamperfecto es precisamente la forma en –ra del verbo) y actualmente está permitido su uso con tal valor.

Es posible, pues, decir en español: "El que ya fuera galardonado en la última edición de Cannes, ha vuelto a recibir el premio de la crítica este año", con el sentido de “El que ya había sido galardonado...”. Pero el sentido pluscuamperfecto sólo lo tiene la forma en –ra, no la forma en –se, luego aunque aquí fuera sí es correcto, no lo sería “*El que ya fuese galardonado en la última edición, ha vuelto a recibir el premio de la crítica este año”.

El problema es que se ha extendido el uso de la forma en –ra también para contextos donde no tiene sentido pluscuamperfecto, sino en los que más bien sustituye a un pretérito perfecto simple. Creo que ése es el caso de la frase que propone Antonio, en la que El que *fuera (FUESE) director de títulos como 'La hija de D'Artagnan' y 'Capitán Conan', Bertrand Tavernier, nos regala 'Hoy empieza todo', una joya del cine francés contemporáneo, premiada en los festivales de Berlín y San Sebastián. no puede sustituirse por “El que había sido”, sino por “El que fue”. En este contexto son incorrectos tanto fuera como fuese.

Resumiendo:

- fuera es tanto imperfecto de subjuntivo como una forma alternativa para el pluscuamperfecto (su valor etimológico)

- fuera es correcto en oraciones subordinadas que requieren el subjuntivo: No me esperaba que fuera a mentirme. Equivale a No me esperaba que fuese a mentirme.

- fuera es correcto cuando tiene sentido pluscuamperfecto: "El que ya fuera galardonado en la última edición de Cannes, ha vuelto a recibir el premio de la crítica este año", con el sentido de “El que ya había sido galardonado...”. Es incorrecto, en estos casos, utilizar fuese, ya que fuese nunca tuvo valor etimológico pluscuamperfecto.

- fuera es incorrecto cuando tiene sentido de pretérito perfecto simple, como en el ejemplo que propone Antonio. Cuando es incorrecto, es muy frecuente que esto ocurra en dos contextos: en oraciones de relativo (como la del ejemplo de Antonio) y tras ‘desde que’.

Tildar el uso de "fuera" como incorrecto en lugar del pretérito perfecto simple es una postura normativista bastante purista. Los lingüistas más "tolerantes" ven en este uso simplemente una utilización específica del lenguaje periodístico, que parece que a los redactores les suena más elevado o de la que se valen como recurso de variación estilística. En cualquier caso, no se trata ni del uso recto del imperfecto de subjuntivo ni del uso arcaizante como pluscuamperfecto que recupera su valor etimológico, sino de un uso "desviado" que amplía, gracias a las posibilidades del sistema lingüístico, el uso normal y normativo del español.


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Me llamo Araceli López Serena. Soy profesora de Lengua Española en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. En la asignatura que imparto en las licenciaturas de Periodismo y Comunicación Audivisual mi misión es reflexionar sobre malos usos lingüísticos o usos lingüísticos especiales que se producen en el lenguaje de los medios de comunicación. Con este blog trato de que podamos continuar esta reflexión también fuera del aula.

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